La final entre los campeones de Europa y América se enfrentarán a un partido, como ya pasó con Argentina e Italia en Wembley la tercera semana de marzo de 2026. Llegaron a ese acuerdo Claudio «Chiqui» Tapia y Rafael Louzán (presidentes de AFA y RFEF, respectivamente) para que el encuentro se realice entre el 17 y 25 marzo del 2026, a pocos meses del Mundial próximo a tener lugar en Estados Unidos, México y Canadá, siempre y cuando la Roja logre (como se espera) consiga clasificar a la cita mundialista sin la necesidad de atravesar por el repechaje.
Si la selección de España finaliza en el segundo lugar de su grupo (compartido con Turquía, Georgia y Bulgaria), deberá disputar el repechaje en las fechas previstas originalmente para la Finalissima, lo que imposibilitaría la realización del partido. Las únicas alternativas disponibles estarían demasiado cerca del inicio del Mundial, una opción que ninguno de los dos equipos contempla debido a la cercanía con el máximo torneo y sus aspiraciones como candidatos.
Con la complejidad del calendario parcialmente resuelta, ahora resta definir la sede del duelo que podría marcar el primer enfrentamiento entre Lionel Messi y Lamine Yamal. Aunque en un principio se consideró a Estados Unidos como posible anfitrión, surgieron nuevas opciones: Qatar y Arabia Saudita ofrecieron ser sede del evento, con propuestas importantes para llevar la Finalissima al continente asiático.
Como sucedió en 2022, esta edición del torneo se jugará a pocos meses del Mundial. El representante de América será nuevamente la Selección Argentina, que intentará defender el título conseguido tras vencer 3-0 a Italia en Wembley con goles de Ángel Di María, Lautaro Martínez y Paulo Dybala.