Estudiantes de La Plata se impuso esta tarde por penales a Vélez Sarsfield luego de empatar 1 a 1 en los 90 minutos (y en el alargue) y se consagró campeón de la Copa de la Liga.
El primer tiempo fue muy vibrante, con situaciones para los dos equipos pero con un dominio bastante claro del Fortín, que con la juventud de sus jugadores le ponía un ritmo al partido que se le hacía muy difícil contrarrestar al Pincha. De todas maneras fue el conjunto platense el que abrió el marcador por medio de Eros Mancuso, que recibió de Cetré afuera del área y sacó un potente remate que se le metió contra el palo al arquero Marchiori.
A Vélez no le cambió las intenciones de juego el gol que recibió, porque siguió yendo de la misma manera y creando situaciones sobre el arco rival, ante la pasividad de la defensa de Estudiantes, que se le hacía cada vez más complicado frenar los avances de Pizzini, Fernández y Aquino.
El segundo tiempo también comenzó muy movido, al igual que el primero y durante toda la final. A los 13 minutos, el árbitro Ramírez (de excelente partido) expulsó a Damián Fernández por un codazo, y cuando parecía que se iba a venir Estudiantes por el segundo, Vélez consiguió el empate. Fernández gambeteó por derecha y profundizó para Sarco, que amagó dos veces dentro del área y remató de zurda para poner el 1 a 1 merecido. Pero las cosas no terminaron ahí, porque a los 24 minutos Benedetti cortó un mano a mano de Pizzini y se fue expulsado. Ahora sí empezaba un partido nuevo, 1 a 1 y 10 contra 10.
De ahí hasta el final del encuentro alternaron jugadas de riesgo y dominio, pero ya sobre el final los dos cerraron el empate y fueron al alargue. Los 30 minutos extra se jugaron casi para cumplir (como siempre) porque ninguno de los dos salió decidido a buscar el partido para no cometer errores y no sufrir una contra.
Y llegaron a los penales: en una definición con muchos errados, como está pasando cada vez más, Estudiantes aprovechó que su arquero Mansilla contuvo 3 y se consagró campeón nuevamente del fútbol argentino, ya que venía de ganar la Copa Argentina a finales del año pasado.
Por el lado de Vélez sin dudas queda un sabor amargo por haber perdido una final que jugaron muy bien, y si bien no hay consuelo, lo importante para los de Liniers es que se armaron para no descender y terminaron jugando la final, con muchos juveniles del club que tienen un futuro enorme y le van a dar a la institución más alegrías que sufrimientos.