A pesar de los cambios que hizo Almirón, Boca se trajo la tan deseada clasificación a la final de la Copa Libertadores. También hay que ser sinceros y reconocer que el Xeneize jugó un gran partido con un excelente planteo táctico inicial, incluidos los 11 titulares que eligió.
La mayor responsabilidad del DT tal vez radique en los cambios que decidió hacer, porque al sacar a Barco y Merentiel se quedó sin potencia ofensiva y eso hizo que el rival se adelante en el campo de juego y empiece a inquietar cada vez más.
Pero volvamos al principio: Boca se plantó muy bien en el sintético, cerrando sus líneas entre volantes y defensores y atacando cuando el rival la perdía; y así llegó el gol: Merentiel la peleó de guapo y luego desbordó por la izquierda para encontrar a Cavani en el segundo palo y poner el 1 a 0 a los 23 minutos. Merecido o no, lo cierto es que Palmeiras hasta el momento tampoco había hecho méritos como para convertir un gol. Y luego de la ventaja de Boca, el equipo brasilero apretó pero sin grandes problemas para Chiquito Romero.
Para la segunda etapa Boca se paró 10 metros más atrás, o Palmeiras 10 metros más adelante. Y ahí el partido se empezó a complicar, porque el equipo local empezó a llegar cada vez con más claridad y Almirón contribuyó de manera notable para que los brasileros lleguen al empate, sacando a Merentiel y Barco, que eran los que le daban mayor potencia a la ofensiva.
Además de los errores del técnico, Rojo se hizo expulsar innecesariamente, y atrás de la roja llegó el empate: Piquerez sacó un potente remate a los 73 minutos que se le metió a Romero (muy tapado) entre el centro del arco y su palo derecho. La única manera de vencer al arquero figura de Boca en los 90 minutos, porque a esa altura ya había sacado cuatro pelotas más de manera increíble.
Si lo de Romero en los 90 fue excelente, no hay palabras para definir lo que hizo en los penales, porque atajó los dos primeros (a Veiga y Gómez) y le dio ventaja a Boca, que también había errado por medio de Cavani el primer disparo. Luego cuidaron la ventaja con disparos acertados Valdéz, Valentini, Figal y Pol Fernández, para desatar la locura de un equipo que deberá volver a Brasil para jugar la final.
El 4 de noviembre es la cita en el Estadio Maracaná frente a Fluminense, el mismo estadio que lo supo tener como figura a Chiquito Romero para llegar a la final del Mundial.
Almirón ya sabe que no va a contar con Rojo, y ahora empieza la carrera en los partidos de la Copa de la Liga para ver quien será el reemplazante, si Valentini o Valdéz. Por presente parece que Valentini está un escalón más arriba, pero pareciera ser que Valdéz está mejor visto en la consideración del técnico, ya que lo puso primero en el partido frente a Palmeiras.
P/D: no vengan con esas cosas de que Boca puede ser campeón de América sin ganar un partido en los cruces, eso es bajarle el precio a algo que más de 30 equipos no pudieron conseguir. Como dijo Román, “seremos menos malos que los demás”.