La esperada Finalissima entre la selección campeona de América y la campeona de Europa finalmente fue suspendida. El partido que debían disputar la Selección Argentina y la Selección de España estaba previsto para jugarse el 27 en Qatar, aunque su realización ya se encontraba en duda a raíz del conflicto bélico que atraviesa Medio Oriente.
Durante las últimas semanas se intentó sostener el encuentro buscando alternativas logísticas y de seguridad. Incluso se llegó a evaluar la posibilidad de trasladarlo al 31 del mismo mes para ganar tiempo en la organización. Sin embargo, las diferencias entre la CONMEBOL y la UEFA respecto de la sede y las condiciones de disputa terminaron por frustrar el acuerdo.
Ante ese escenario, ambas confederaciones decidieron suspender el encuentro y reprogramarlo para después de la próxima Copa del Mundo. De esta manera, el equipo dirigido por Lionel Scaloni no tendrá un compromiso de gran exigencia internacional en la previa inmediata del Mundial.
La inestabilidad en la región también impactó en el calendario del automovilismo. La FIA confirmó la suspensión definitiva de los Grandes Premios de Bahrein y Arabia Saudita, que estaban programados para el 12 y el 19 de marzo, respectivamente.
Con estas cancelaciones, el campeonato mundial de Fórmula 1 quedará reducido a 20 fechas y presentará un parate inusualmente largo de casi cinco semanas entre el Gran Premio de Japón y el Gran Premio de Miami, reconfigurando la planificación deportiva de equipos y pilotos para el tramo inicial de la temporada.