Connect with us

Destacadas

Los grises que hacen falta

Published

on

Siempre nos jactamos de decir que las cosas son «blanco o negro», y tal vez esa dicotomía es la que hoy nos hace estar tan mal en el fútbol profesional. En la política también. Y aunque muchas veces se rocen (o se toquen) hoy nos vamos a ocupar solo del fútbol.

Hay una afirmación que debe empezar a correr y que, por obvia, no debe dejar de repetirse: estar en contra del Chiqui Tapia no te convierte automáticamente en defensor de las SAD (llámese Gobierno nacional), y viceversa.

Podemos ser muy críticos de la gestión de Tapia al frente de la AFA y, al mismo tiempo, seguir sosteniendo que los clubes son de los socios. Durante mucho tiempo pareció que no había lugar para los grises, hasta que de repente apareció River dando un portazo en las reuniones de AFA para desnudar lo que todos sabíamos. Pero, al mismo tiempo, también le dio otro portazo a la irrupción de las SAD en los clubes.

Al igual que las tribunas del Monumental, hoy River representa ese gris que los amantes del fútbol y de nuestros clubes estábamos necesitando. Y no será el único.

Estudiantes de La Plata ya demostró que se puede estar en guerra con los poderosos y salir campeón igual. Y mientras más clubes (o sus presidentes) se animen a plantarse, más en evidencia quedarán Tapia, Toviggino y compañía. No se puede perjudicar a todos a la vez con los arbitrajes, eso está claro. Y si muchos empiezan a tirar para el mismo lado, las cosas pueden comenzar a cambiar, aunque sea de a poco.

Ya hasta naturalizamos los escandalosos arbitrajes a favor de Barracas Central (ampliación dudosa de su estadio de por medio) y las licencias de juego brusco que parecen tener algunos equipos como Riestra. Este gris tan necesario también viene a poner eso en discusión.

Pero atención: para que esto realmente sea en favor del fútbol y de sus hinchas, no puede venir fogoneado desde atrás por el presidente de la Nación ni por sus ansias de vender todo, incluidos el fútbol y nuestros clubes.

Lo repetimos hasta el cansancio: los clubes son de los socios. Ni de Tapia ni de Milei. Por eso, tal vez llegó el momento de animarnos a algo distinto: dejar de pensar en blanco o negro y empezar a pintarnos todos de gris, para decir con claridad que no queremos al Chiqui Tapia, pero tampoco queremos las SAD.

Simplemente queremos una Asociación ordenada, con torneos atractivos, previsibles y con reglas claras. Porque, al final, el fútbol argentino no necesita más blancos ni negros: necesita grises.

Continue Reading
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *